Churros y Porras

Muchas tradiciones se aferran a un lugar y no salen nunca de allí. ¿Cuántas veces la gente espera llegar a Italia para conocer la verdadera pasta o a Alemania para probar las mejores cervezas? Pero también es cierto que, hoy en día, con la facilidad de transmisión de información de la que disponemos gracias a los medios de comunicación muchas veces la curiosidad se nos despierta y, en vez de trasladarnos para probar una especialidad local, esperamos poder encontrarla a poca distancia de nuestros hogares. Así pasó con los  churros y porras, especialidades típicas de desayunos y meriendas españolas, que llegaron a Estados Unidos para quedarse. 

Pero no se trata de un producto producido en USA que te deja con un gusto a traición en la boca. Lo que ha logrado una pequeña empresa salmantina es trasladar el producto congelado a partir de la aplicación de nuevas técnicas de congelación a una receta que ya lleva deleitando a muchos hace una centena de años. 

No fue fácil. José Luis Moreno, dueño de “Churros Casimiro” tuvo que pelear mucho con Administración y sortear muchas trabas de Sanidad.  Gracias a esta lucha hoy se puede conseguir en USA los churros completamente listos para calentar directamente dentro del microondas o la tostadora. ¡Increíble!

¿Cómo funciona la Agencia de Proteccion de Datos en España?

Muchos mortales desconocían la existencia de la Agencia de Proteccion de Datos española hasta que se hizo famosa por sancionar a nada menos que  al coloso Google. La noticia de la histórica multa de 900 mil euros tuvo lugar en 2013 y sus repercusiones en los diarios de todo el mundo no se hicieron esperar, no solo por la envergadura del protagonista sino porque casi todos los usuarios de Internet en occidente usaron, al menos una vez, este buscador que ya excede a esa categoría.

Lo cierto es que después de esa primera sanción, Google tuvo varios encontronazos con la AGPD. En 2013 la compañía fue acusada de infringir gravemente tres aspectos de la Ley de Propiedad Intelectual y Protección de datos y tuvo que pagar la suntuosa multa.  Luego de sentar semejante jurisprudencia, el organismo español se encargó de conseguir el apoyo necesario en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea para que Google permitiera eliminar URLs de su buscador.

¿En qué consistió la última demanda? En septiembre del año pasado el organismo estatal acusó a Google de infringir la Ley de protección de datos al divulgar la identidad de los solicitantes de eliminaciones de URLs del buscador. Esta vez, la  multa ascendió a 150 mil euros.